ENSAYO EVASIÓN TRIBUTARIA



En el Perú, la cultura de la informalidad se ha generalizado. Dentro de esta la evasión tributaria es un aspecto de la realidad que se incrementa cada vez más. Es “vivo” el que evade el pago de impuestos. Es tonto el que es puntual en sus pagos. La viveza criolla ha expandido su cultura de informalidad al ámbito de la economía y esto afecta grandemente al erario nacional, que ve disminuido sus ingresos por concepto de recaudación tributaria. Evade el más grande y evade el más chico. Si creemos que sólo las pequeñas y microempresas son las que dejan de pagar impuestos, estamos equivocados. Empresas grandes como Telefónica, por dar un ejemplo deben millones de soles a las arcas estatales, ya sea por evasión o por simplemente dejar de pagar impuestos.

En Tacna, la situación no es menos dramática. La economía de nuestra región depende en gran medida del comercio. Esto se manifiesta en la actividad comercial de la zona franca, los mercadillos, las ferias, el comercio ambulatorio e incluso las tiendas de barrio. Los mercadillos como el Mercadillo Bolognesi, Polvos Rosados, Túpac Amaru, entre otros tantos; incurren en evasión tributaria cuando no declaran ventas de algunos o todos los productos que expenden, o cuando anotan un precio menor al que se efectuó la venta real. Las ferias y el comercio ambulatorio son la cuna de la informalidad y la evasión tributaria. Allí nadie tributa y cabe mencionar que obtienen grandes ingresos, aunque no lo parezca, pues muchos de los que realizan la actividad informal de venta ambulatoria, ostentan bienes y predios que muchos de los comunes ciudadanos no los contamos. La tiendita de barrio incurre en evasión tributaria cuando no emite comprobante de pago.

Así la informalidad campea en nuestra ciudad, en nuestra región y país. Perjudicando el avance y progreso de toda la economía, que depende en gran medida de la recaudación de impuestos para la ejecución de obras de interés público. La informalidad se manifiesta, entonces, a nivel local, regional y nacional.

Los últimos casos que dieron a conocer los medios televisivos donde murieron dos jóvenes muestran un caso de informalidad y de evasión tributaria. Estos jóvenes bajo órdenes de empresarios inescrupulosos, borraban las etiquetas de artefactos de marcas desconocidas y las cambiaban por etiquetas de marcas conocidas para así sus empleadores puedan cobrar más por el artefacto y sin duda evadir el pago de impuestos.

La lucha contra la evasión tributaria se torna hoy en día un tema crucial en la agenda económica y política del Perú, debido a su elevado impacto en la estabilidad económica, en las estrategias de desarrollo y en la gobernabilidad en general. Aunque las acciones de control o fiscalización tributaria son fundamentales en dicha lucha, resulta claro que el esfuerzo por controlar el cumplimiento tributario y generar un riesgo creíble ante el incumplimiento no basta por sí solo para vencer las prácticas de evasión. Es necesario desarrollar una cultura tributaria a través de una adecuada Política Tributaria, que permita a los ciudadanos entender la obligación tributaria como un deber ante la nación y no como una obligación que se exige en contra de una persona.

En conclusión; en nuestro país, la política de administración tributaria ha sido mal llevada a lo largo de muchos periodos de gobierno, uno y otro gobierno han tratado de implantar paquetes económicos que reactiven la economía peruana, pero lamentablemente fallan al no poder controlar el gasto público de un Estado Benefactor y mucho menos se ha creado una Cultura Tributaria en los ciudadanos y empresas peruanas. La bonanza de minerales que vive el país al ser un país donde se extraen ingentes cantidades de mineral como oro, plata, cobre, entre otros y la costumbre por parte de los gobiernos: es tener un enorme gasto público producto de un abultado número de subsidios y regalías: y una política de endeudamiento demasiado arriesgada, y como los ingresos por concepto de exportaciones de minerales cubren en buen porcentaje el gasto público, realmente no se ha desarrollado una política económica y menos una Política Tributaria eficiente y adaptada a la realidad del país.


La Evasión Tributaria existente en la ciudad de Tacna, y los pocos controles para disminuir o evitar la evasión, es quizás producto de la inexistencia de una Cultura Tributaria, ineficiencia de la Hacienda Pública, gobierno corrupto e ineficiente y la percepción del Sistema Tributario del ciudadano. La inadecuada Política Tributaria de brindar beneficios tributarios y exoneraciones repercute en los índices de recaudación tributaria que permiten satisfacer los requerimientos de servicios públicos que demanda la sociedad, cubrir el gasto público y disminuir el déficit fiscal, lo que a su vez conlleva a reducir la inflación existente.