SESIÓN TUTORÍA 10: CÓMO ESTUDIAR MEJOR



Para cuarto, quinto y sexto de primaria

ÁREA DE TUTORÍA: ACADÉMICA
BUSCAMOS: Que los y las estudiantes reconozcan estrategias y hábitos de estudio que les permitan lograr mejores aprendizajes.
ÁREA CURRICULAR RELACIONADA: Personal Social.
MATERIALES: Pápelografo conteniendo la carta de Mario, papelotes, plumones, tiza, cinta masking.

Presentación - sensibilización (10 minutos)
Iniciamos la sesión creando un clima familiar, disponiendo las carpetas o sillas en círculo. Luego, presentamos la carta de Mario.
Una vez leído el texto, preguntamos a los estudiantes: ¿Cuál es el problema de Mario?, ¿qué piensan sobre esa situación?, ¿alguna vez se han sentido como él?
Promovemos la participación libre y espontánea de la mayor cantidad de estudiantes.

Desarrollo (25 minutos)
Una vez determinado el problema, solicitamos a nuestros estudiantes que, en grupo de cinco, identifiquen qué acciones correctas y qué cosas equivocadas creen que hizo Mario al momento de estudiar para su examen de Comunicación, y las escriban en el siguiente cuadro.

Acciones correctas
Acciones equivocadas
Ejemplo: Mario tuvo muchas ganas de estudiar para sacarse buena nota en Comunicación.




Ejemplo: Estudiar con poca iluminación

Pedimos que frente a las acciones equivocadas que se han identificado propongan formas más adecuadas para aprender mejor en distintas áreas.
En plenaria, los grupos presentan sus trabajos. Nosotros, como docentes tutores, reforzamos mensajes y orientamos.

Cierre (10 minutos)
Se elabora en forma conjunta un “Decálogo para estudiar mejor” y se coloca en un lugar visible del aula.

Después de la Hora de Tutoría
Se invita a los estudiantes, que lo deseen, a redactar un consejo que ayude a todo el grupo a estudiar mejor, y se pega en un mural denominado “Secretos para estudiar mejor”.

Carta de Mario
Lima, 28 de mayo de 2008.
Querido hermano:
Hoy me siento triste. Con mucha ilusión esperé la nota de mi último examen de Comunicación, para el que estudié y estudié toda la tarde.
Recuerdo que un día antes de ese examen, al llegar del colegio, me puse a estudiar, y hasta tuve que bajar el volumen de la tv mientras veía mi programa favorito. Y seguí estudiando por la noche, sólo colocando la lámpara pequeña, y apagando la luz del cuarto para que papá no se moleste. Leía una y otra vez los temas desarrollados en la clase, a pesar de que estaba muy, pero muy cansado. Cuando la profesora hizo el repaso antes del examen, me parecía que todo era fácil, aunque Perico me estaba molestando y yo me defendía devolviéndole los cuadernazos que me daba.
Cuando se inició el examen, me sentía nervioso, pero respiré hondo y empecé a responder las preguntas como me recomendaron: primero las que sabía, luego las demás.
Cuando terminé sentí un alivio grande, pero también preocupación porque no estaba seguro de haber resuelto bien algunas de las preguntas.
Y esta preocupación se convirtió en realidad cuando vi la calificación de once y la anotación de la profesora que decía: “Debes esforzarte más”.
Dime, querido hermano, ¿en qué fallé?
Tú, que ya eres profesional, puedes ayudarme a entender qué pasa conmigo, porque de verdad me he esforzado.

Espero tu respuesta.
Mario