SI LA ECONOMÍA PERUANA CRECE POR QUE NO LO SIENTO EN MI BOLSILLO


La economía peruana está en auge, es innegable, los recursos naturales con que cuenta el Perú, hacen que tenga un crecimiento envidiable a nivel latinoamericano y mundial. Muchas empresas extranjeras tienen intenciones de invertir en el Perú y un gran número de ellas ya están instaladas en el país.
Es preciso mencionar que los fenómenos recientes de huaycos o inundaciones mermaron este crecimiento. Pero las cifras económicas siguen en positivo.
Es indudable que las inversiones extranjeras en gas, yacimientos de oro, plata, cobre, y otros minerales; hacen de nuestra economía fuerte y estable.
Las regiones reciben financiamiento para obras de infraestructura, carretera, saneamiento básico, agua y electricidad. Hay dinero para obras de ayuda social.
¿Pero... El ciudadano común siente esta prosperidad en sus bolsillos, para poder cubrir sus necesidades básica del día a día.?
La respuesta categórica es ¡No!. Hay dinero, si. Pero las trabas burocráticas no permiten la ejecución de proyectos de inversión pública.
Ahora bien. Los pocos proyectos de inversión que son aprobados son ejecutados por funcionarios públicos corruptos(Arquitectos, ingenieros, economistas, etc) que sobrevaloran los gastos de ejecución y usan materiales de muy mala calidad, con el fin (delincuencial) de robar al erario público, en detrimento del bienestar social.
La economía crece, oh si, pero en cifras del Banco Mundial.
El presupuesto para el año 2017 supera los 100 mil millones de soles. Los cuales si verdaderamente llegarían a beneficiar a la población en su conjunto; con generación de empleos efectivos para los que lo necesitan y están calificados para ello, sería un gran aliciente a  la deteriorada economía familiar de muchas familias que subsisten con menos de 2 dólares al día.
La corrupción enquistada en cada oficina del sector público es oprobiosa y golpea a los sectores menos favorecidos. Incluso, los puestos de trabajo están monopolizados por gente que ingresa a trabajar por favores políticos y no por cualificación profesional. Así el crecimiento económico se queda en los bolsillos de la gente enquistada en el poder y partícipe de la corrupción.
De este modo el común poblador honesto que no está mezclado en la corruptela, verá sus bolsillos vacíos por falta de trabajo y de oportunidades que son acaparados por una élite corrupta.
Ahora tengamos en cuenta que cuando las autoridades se llenen la boca con palabras bonita, afirmando que la economía peruana crece, yo seguiré viendo mi bolsillo vacío. Luchando por emprender algún negocio que me de el sustento diario. Aunque me digan que hago negocios por necesidad y no por oportunidad. Pero que me queda. Vivir o morir en este sistema que enriquece al corrupto y empobrece al que no se somete a los tentáculos del sistema.

David Condori
Abril 2017.