MONOGRAFÍA
MONOGRAFIA LA JERGA JUVENIL
DEDICATORIA:
A mis
padres, hermanos y familiares; por ser parte de mi inspiración y constante
superación.
AGRADECIMIENTO
Un agradecimiento muy especial a mi institución
de formación profesional por acogerme en sus aulas; así como también a todos
los docentes, en especial mi profesor del curso por guiar mis pasos en el
conocimiento científico; y a todos mis compañeros de aula.
INTRODUCCION
Los jóvenes no hablan ni escriben igual que los
adultos. Las jergas juveniles son variedades lingüísticas que se basan en la
diferencia de edad, ya que ciertos términos son utilizados de forma casi
exclusiva por los adolescentes o jóvenes.
Estas jergas, que varían de acuerdo a cada país
o región, permiten identificar a los individuos que las utilizan como miembros
de un cierto grupo, al expresarse con sus propios códigos y expresiones. Las
jergas juveniles, por lo tanto, buscan la diferenciación, al igual que otros
códigos o signos externos (como la vestimenta o el peinado). En definitiva, la
jerga juvenil incluye al adolescente en un grupo (aquellos que comparten sus
expresiones) y lo diferencia de otro.
Entre las principales características de una
jerga juvenil, aparece la rapidez con que las expresiones quedan
desactualizadas y son reemplazadas por otras nuevas. Por eso, la jerga juvenil
de la actualidad no se parece en nada a la jerga que utilizaban los jóvenes de
hace veinte años, por ejemplo.
Claro que hay ciertos vocablos o expresiones de
las jergas juveniles (o de cualquier tipo de jerga) que se mantienen en el
tiempo y hasta pasan a formar parte del léxico común.
Entre los distintos mecanismos que siguen las
jergas juveniles para incorporar términos a su espectro, puede mencionarse a la
creación de nuevos vocablos a partir de la modificación de otros ya existentes.
Este proceso puede realizarse por acortamiento (“profe” en lugar de “profesor”,
“cole” en lugar de “colegio”), por ampliación o por distorsión. Otra manera de
crear palabras es la adopción de anglicismos (“baby”, “hit”, “power”) o la
dotación de nuevos sentidos a palabras que ya existen (por ejemplo, en
Argentina se dice “es un caño” para referirse a algo que es bueno: “Ese auto es
un caño”).
CAPITULO I
LA MANIFESTACIONES DEL
LENGUAJE Y LA CREATIVIDAD EN EL LENGUAJE
1.1.
EL LENGUAJE DENOTATIVO
El lenguaje denotativo es el lenguaje objetivo,
acorde con la realidad. Esta forma de expresión se utiliza para decir las cosas
tal como son o se presentan. Su objetivo es comunicar con toda claridad, por lo
que el lenguaje denotativo es usado, con el ánimo de ser entendido por los
oyentes, sin utilizar ningún tipo de simbología.
El lenguaje denotativo se refiere de modo
directo a un hecho o a un dato. Lo denota, lo nombra. En la mayoría de
ocasiones se encuentra en textos no-literarios. A la hora de construir frases
con lenguaje denotativo, éstas son algunas de las características que deben
tomarse en cuenta:
-
Es más importante el significado que el
significante. Es decir, el énfasis de quien escribe o emite la información está
en las ideas que se quieren transmitir, más que en la exploración de las
palabras, o en el uso creativo de ellas.
-
Por lo anterior, se entiende que su principal
intención es la de transmitir información.
-
En esa medida, una frase escrita con lenguaje
denotativo debería poder leerse de una sola manera.
-
En ocasiones, el lenguaje denotativo se
complementa con el lenguaje connotativo.
Un ejemplo de lenguaje denotativo nos puede
ayudar en nuestra explicación: "Hoy asistimos al colegio y la primera, es
la clase de matemáticas".
Se le llama lenguaje denotativo al que
manifiesta de forma objetiva un hecho lógico, se utiliza para indicar con
claridad la forma en que éste sucede, para que pueda ser comprendido sin lugar
a dudas por el o los receptores.
El lenguaje denotativo utiliza palabras comunes
que se pueden encontrar en el diccionario, para transmitir información sobre
situaciones o datos.
Es posible utilizar el lenguaje denotativo en
imágenes que representen un significado común para quienes las ven, así como en
el lenguaje hablado, o en textos comunes que no sean literarios.
1.2. EL LENGUAJE CONNOTATIVO
El lenguaje connotativo es aquel que se emplea
en forma simbólica o figurada y no sólo comunica información sino sensaciones y
sentimientos. Generalmente es utilizado en el lenguaje cotidiano o coloquial y
en los textos literarios.
El lenguaje connotativo se refiere a las
posibilidades sugestivas y a veces ambiguas del lenguaje.
Connota; sugiere. Las siguientes son algunas de
sus características: Posee una estética definida y un estilo.
Expresa emociones (es subjetivo), permite una
gran variedad de lecturas.
A pesar de que lo artístico no radica
esencialmente ni en la forma, ni en el contenido, la connotación hacer parte
imprescindible de él.
Las figuras literarias, por otra parte,
constituyen el medio que más connotación posee.
Ejemplo.
Más vale pájaro en mano que cien volando.
El lenguaje connotativo es aquel que se emplea
en forma simbólica o figurada y no sólo comunica información sino sensaciones y
sentimientos. Generalmente es utilizado en el lenguaje cotidiano o coloquial y
en los textos literarios. El lenguaje connotativo se refiere a las
posibilidades sugestivas y a veces ambiguas del lenguaje. Connota; sugiere. Las
siguientes son algunas de sus características: Posee una estética definida y un
estilo. Expresa emociones (es subjetivo), permite una gran variedad de
lecturas. A pesar de que lo artístico no radica esencialmente ni en la forma,
ni en el contenido, la connotación hacer parte imprescindible de él.
Las figuras literarias, por otra parte,
constituyen el medio que más connotación posee. Ejemplo. Más vale pájaro en
mano que cien volando. Se llama Connotación cuando un texto está escrito de
manera connotativa, significa que es subjetivo. Por ejemplo los poemas
normalmente son connotativos ya que tienen el uso de la metáfora, la hipérbole,
la personificación. Estos elementos hacen que el texto no sea directo y no este
escrito tal como algo estaría escrito en un diccionario. Las palabras del
lenguaje humano poseen dos tipos de significado, el denotativo o denotación y
el connotativo o connotación. Se llama denotación al tipo de significado de una
palabra que es objetivo y se da en el planos aussuriano de la lengua. Es el
significado universal, el que una palabra tiene para todos los conocedores de
una lengua, sin que exista la más mínima discrepancia entre ellos: el que tiene
por ejemplo metal y recoge el Diccionario de la Real Academia. Propiamente
dicho, se trata del significado tal como se presenta fuera de cualquier
contexto. Por ejemplo, aurora denota la parte del día correspondiente a la
salida del sol, y es así como se define en los diccionarios.
1.3. EL LENGUAJE DEMOSTRATIVO
Es
utilizado por personas que gustan de este medio, ya se para expresar un
sentir o pensamiento. Muchas personas catalogan a este medio, como uno de los
mejores demostrativos, ya que en varias palabras unidas, se puede resumir lo
que en verdad se siente. Es fácil ver
las formas o géneros que la música
tiene, que se pueden asimilar con las diferentes personalidades de cada sujeto
o individuo.
La experiencia marca la vida de una persona,
“la vivencia en la música”. Experiencia maravillosa, convertida en la realidad
del sueño de una joven: continuar con la interminable melodía de la vida en el
campo musical.
1.4. EL LENGUAJE DE LOS JOVENES
La lengua española, la tercera más hablada en
el mundo, sigue viva y en continuo movimiento, como lo prueba la renovación
constante de las jergas y lenguas especializadas, como el lenguaje juvenil.
Las principales variedades lingüísticas que
emplean los jóvenes son dos: la jerga propia (o juvenil, que surge entre
iguales, en situaciones de comunicación no formales y, sobre todo, orales; y la
lengua estándar, que los jóvenes utilizan para comunicarse con quienes no
comparten ese lenguaje, fuera de sus ambientes y ámbitos cotidianos.
Paradójicamente, si en la lengua estándar estos jóvenes poseen ciertas
carencias, fruto de la inexperiencia comunicativa, y en algunos casos de una
formación insuficiente, su jerga destaca por ser creativa, original e
ingeniosa.
La jerga de los jóvenes es propia de la edad y
no de la cultura, porque los hablantes abandonan su lenguaje característico a
medida que maduran. La mayor parte de los adultos deja atrás el lenguaje
juvenil cuando tienen una vida estable. Un ejemplo muy claro es que los adultos
no se plantean hacer un simpa, es decir, irse sin pagar de un restaurante,
porque ya tienen dinero para abonar la cuenta.
A pesar de que el origen de la jerga juvenil no
está muy definido, existen razones para la creación de ese lenguaje, como el
interés de los jóvenes por crear un código diferente al del adulto que marque
el límite de edad; elaborar un lenguaje con el que identificarse y la intención
de manifestarse de una forma lúdica con la diversión que ello conlleva.
Podemos definir esta nueva jerga juvenil como
una especie de collage debido a la variedad de procedimientos lingüísticos de
los que se vale para su creación: préstamos, cambios semánticos, asociaciones
fonéticas, creaciones morfológicas... Esta naturaleza heterogénea es la que
realmente imprime el carácter de jerga lingüística.
En cuanto a cambios semánticos, se trata de
emplear palabras con significados diferente al original mediante la utilización
de recursos como la metáfora o la ironía: operación gamba (abordar a un hombre
o una mujer feos pero con buen cuerpo y de ahí que se pueda aprovechar todo menos
la cabeza, que es lo primero que se les quita a las gambas), salir de cacería
(a ligar), estar colgado (referido al amor o al vicio). También se recurre a la
concatenación de imágenes, como en la relación amor-droga del tipo cuelgue
(estado que provoca la droga pero también el amor) o muermo, una enfermedad del
caballo que pasa a significar 'aburrido'.
Menos frecuentes, aunque también se dan, son
los cambios de significado sin asociación semántica como las asociaciones
fonéticas del tipo soy vikingo porque no repito un domingo, soy berberecho
porque solo me falta el estrecho; o la reinterpretación de siglas: Adidas
(asociación de idiotas dispuestos a suicidarse/suspender) o PCE, (pequeños
cabreados y esparcidos).
Pero si hay algo que define esta lengua son los
procedimientos morfológicos como: creación de sufijos en -ata, -eta, -ote
(porreta, segurata, curreta, sociata, buseto, careto...); derivados propios:
piños, hostia, fostiar, truño, pasar, cantar, dar el cante; acortamientos:
depre, piti, tranqui, bakalas, tuto (instituto); deformaciones lúdicas: jambre,
travelos, sinsen (Sanse), gilipón, joplás, ¿qué paisa? ¿a que joribia?,
cumpletacos, etc.
El lenguaje juvenil se alimenta del léxico
procedente de otras jergas como las del mundo de la drogadicción: pavo, mono,
pollo...; del gitano: churumbel, parné, molar, piltra...; del militar: fusil
(novia del soldado), quinto...; del cheli: vasca, peña, tronco, to' dios...;
del homosexual: bolliscouts (lesbianas que salen a ligar), maricómetro, hacer
un finger...
Asimismo, los jóvenes acuden a los
extranjerismos, es decir, al léxico de otras lenguas, especialmente al inglés:
family, money, luk, glamur, supermanes, etc., y a creaciones a partir de
sufijos de otros idiomas con terminaciones del tipo -ation, -ing, -eitor:
comunication, edredoning, nomineitor, etc.
Forman neologismos mediante la creación de
adjetivos calificadores, sustantivos, locuciones de todo tipo, pero sobre todo
de verbos: pallar ('el móvil que marca mal'), estar pallao (`estar para allá'),
pajarse, pisonearse, echar la peta (la bronca), columpiarse, tirarse el folio,
chinarse, quedar tuti, ansiarse; enunciados o frasecillas: la dieta del
cucurucho: comer poco y follar mucho; formas híbridas: porfaplis, flipotear,
person (como personaje y no como persona).
Otra característica es el desarrollo de muchos
sinónimos que a veces funcionan a modo de eufemismos. Por ejemplo, para la
palabra pene se emplea cola, cipote, mango, minga, manguera, miembro, pistola,
chorra, chope o conchimpán, entre otros.
Es un lenguaje de contexto utilizado en
determinadas situaciones: huevo kinder, columpiarse, quedarse pescando, MQMF...
Para entender todo ello debemos estar en contexto, si no, no lo entenderíamos.
Hay que tener en cuenta, por tanto, las rutinas lingüísticas de los jóvenes, el
ocio, la familia y los amigos, lo que está prohibido, los sentimientos amorosos
y sociales, la libertad para expresar lo que sienten, la discoteca (putivuelta,
foflamigos, meter el cuello, manquearse, carne nueva, chico estuche). Esto no
quiere decir que los jóvenes no sepan hablar de otras cosas, sino que el
lenguaje de edad se da sobre todo en estos ámbitos.
Esta
jerga juvenil refleja también la faceta lúdica en el registro escrito: BB+,
SK-P, PK2, etc. Destaca sobre todo la desenvoltura en la jerga de edad, la
expresividad y la comunicación fáctica.
El lenguaje de los adolescentes está
directamente relacionado con las nuevas tecnologías de la comunicación -chats,
SMS, correos electrónicos...-, que les ofrecen un contacto permanente con sus
iguales, y con otras formas de expresión como la ropa, la música o la
publicidad.
Las conversaciones virtuales de los chats o de
los SMS demuestran que no existe una oposición tajante entre el discurso oral y
el es~, sino que se trata de escritos oralizados.
La deficiencia de la información
lingüístico-auditiva de los SMS y de los chats conlleva la innovación
tipográfica que dota al texto de una fuerte carga de oralidad que es un buen
sustituto de la voz. Se trata de estrategias conversacionales que se
corresponden con la actividad retórica del que habla: intensificadores,
creaciones léxicas, onomatopeyas, interjecciones, fórmulas para emitir la
comunicación no verbal... que funcionan en el discurso potenciando la
expresividad de la conversación al tiempo que es lúdico.
En estas conversaciones funciona la «economía lingüística»,
que consiste en acortar las palabras incluso en los casos en que no es
necesario por haber espacio suficiente. Esto tiene una desventaja y es que
puede que a veces el destinatario no consiga descifrar parcial o completamente
el mensaje, aunque no suele ocurrir entre jóvenes.
No solo las nuevas tecnologías son soporte de
esta jerga juvenil, sino que además de estas conversaciones virtuales en las
que aflora nuestro lenguaje particular, los jóvenes, y no tan jóvenes, se valen
de él para lanzar mensajes, frases ingeniosas y filosofías de vida mediante lo
que se conoce como «mensajería textil», Hoy en día el lenguaje juvenil ha
conseguido introducirse en algo tan cotidiano como las camisetas, que no son
sino pizarras textiles que transmiten con colores, signos e imágenes, y sobre
todo por medio de esta jerga, información de la persona que la luce.
Los nuevos estilos musicales reinventan esta
jerga de edad, ya que en la mayoría de las ocasiones los creadores de esta
música son usuarios de este lenguaje y conocen muy bien tanto los términos que
más se usan como la situación comunicativa en la que aparecen.
La jerga juvenil tiene voz propia en
determinadas series de televisión, sobre todo españolas. Los guionistas ponen
en boca de los actores el lenguaje que ellos y el resto de jóvenes emplean en
determinados ambientes y situaciones comunicativas. Esto contribuye claramente
a la expansión de este nuevo código. Sin embargo esta situación no se da en
otros países, en los que encontramos pocas series de televisión dirigidas a los
jóvenes debido a que se trata de países donde lo que importa es el poder
adquisitivo del espectador, y este suele escasear en la población más joven; se
trata más bien de espejos rotos de la realidad puesto que no se concibe que una
serie televisiva pueda reflejar el lenguaje juvenil debido a que este recurre a
menudo a palabras malsonantes y por ello se pretende alcanzar un punto en el
que padres e hijos se sientan cómodos frente al televisor, por lo que se busca
un lenguaje un tanto neutro y comedido.
Por lo que respecta a la publicidad, si bien
refleja los comportamientos, actitudes y vestuario de los jóvenes, no evidencia
el lenguaje que estos usan ni la manera real en que se comunican. Así, se llega
a la paradoja de que los que visten y se comportan como jóvenes hablan como
adultos.
Se puede deducir, a partir de aquí, la
importancia que esta nueva jerga tiene al dar a conocer la forma en que los
jóvenes se comunican en diferentes ámbitos cotidianos.
Respecto a si el lenguaje de los jóvenes empobrece
o enriquece la lengua común encontramos diferentes opiniones. Para algunos
enriquece pero parcialmente puesto que no todos los términos acaban asentándose
en la lengua común, aunque sí es cierto que hay palabras generacionales como
polvazo. Además, si el usuario, es decir, el joven sabe emplear esta jerga de
edad en el contexto adecuado, el lenguaje juvenil en sí sería intrínsecamente
enriquecedor pues se trataría de un nuevo código de comunicación reservado para
ciertas situaciones comunicativas. En este caso no constituye un mal que haya
que atajar sino un bien que debe fomentarse y hacerse conocer entre los no tan
jóvenes, si no para su empleo, sí para su comprensión.
Para otros, el lenguaje juvenil es pobre e
incorrecto y exponen que las causas no solo hay que buscarlas en las nuevas
tecnologías, chats o SMS, sino también en el nuevo sistema educativo, en el que
se han reducido las horas de lengua y literatura y permite a los estudiantes
pasar de curso pese a que suspendan asignaturas, lo que nos lleva a la triste
realidad de licenciados que cometen faltas de ortografía. Esta pobreza, sobre
todo léxica, también se debe a que «el exceso de información provoca
desinformación». Los jóvenes tratan de acortar información y al final no están
tan informados como se pretende.
El seminario internacional «El español de los
jóvenes» ha resaltado la necesidad que tienen los jóvenes de comunicarse,
especialmente en la era de la información y de las tecnologías cibernéticas, en
la que «nos comunicamos y escribimos más que nunca».
Por ello, y por la tendencia natural que los
jóvenes sienten por diferenciarse de los adultos, se crea una forma propia de
expresión -más creativa, libre, expresiva y afectiva- que, a menudo, se aleja
demasiado de la norma y empobrece el mensaje y la forma de lo que se dice, pues
la variedad léxica se limita y deforma y las estructuras se simplifican al
máximo hasta el punto de omitir algunos de los elementos básicos de la oración.
En sí esto no supondría inconveniente alguno,
siempre y cuando los jóvenes conocieran la norma, aprendida en los centros de
enseñanza y en su entorno, y supieran utilizarla en los contextos que así lo
requieran.
Los nuevos soportes de comunicación escrita
entre los jóvenes -las bitácoras o blogs, los chats de Internet y los mensajes
SMS de los teléfonos móviles, entre los más destacados propician el desarrollo
de una escritura propia del lenguaje juvenil (cuyas características principales
son, además de las propias de esta jerga, las abreviaturas, la pérdida de las
vocales, la falta de puntuación y acentuación...) que se fortalece frente a la
escritura canónica.
El problema surge, como ya se ha dicho, cuando
los jóvenes emplean este lenguaje fuera de las nuevas tecnologías y de la
comunicación entre iguales y se debe en gran parte a una falta de registros que
deberían haber adquirido a lo largo de su formación. Son estas interferencias
las que hay que evitar ya que podrían contribuir a que la lengua que aprendan
las siguientes generaciones hispanohablantes sea cada vez más pobre.
Los jóvenes revolucionan el lenguaje cuando lo
hacen suyo y no es necesario que hagan un uso correcto del idioma, sino un uso
propio que les sirva para comunicarse entre ellos. Esto hace que si queremos
escribir para ellos tengamos que robarles el lenguaje y aun así es difícil
conseguir que nos crean.
1.5.
Lenguaje creativo
La creatividad es una
cualidad muy valorada hoy en día. Todo el mundo quiere ser creativo. A las
personas creativas se las tiene por inteligentes. También nuestro lenguaje
debería ser creativo. Antes, la gente intentaba hablar lo más correctamente
posible. Hoy, en cambio, se intenta hablar lo más creativamente posible. La
publicidad y los nuevos medios de comunicación son un ejemplo de esto. Ellos
enseñan cómo se puede jugar con la lengua. Durante los últimos 50 años, el
interés por la creatividad no ha hecho más que aumentar sin cesar. Incluso las
investigaciones han prestado especial atención a este fenómeno. Psicólogos,
pedagogos y filósofos investigan los procesos creativos. La creatividad se
define como la capacidad de crear cosas nuevas. Por consiguiente, un lenguaje
creativo es aquel capaz de producir nuevas formas lingüísticas, que pueden ser
tanto palabras como estructuras gramaticales. Al estudiar un lenguaje creativo,
los lingüistas pueden llegar a saber la manera en la que los idiomas cambian.
No todos los individuos comprenden los nuevos elementos lingüísticos. Para
poder valorar la creatividad lingüística es necesario poseer conocimientos.
Primero se tiene que saber cómo es el funcionamiento de una lengua. Y además
hay que tener conocimientos sobre el mundo en el que viven los hablantes. Solo
así se puede comprender lo que ellos quieren decir. La jerga juvenil puede
servirnos de ejemplo para explicar esto. Los niños y los jóvenes están
inventando continuamente nuevos términos. A menudo, los adultos no entienden
tales palabras. Existen incluso diccionarios específicos que aclaran el léxico
del idioma juvenil. ¡Pero que suelen estar desactualizados en el transcurso de
una generación! Con todo, las lenguas creativas pueden ser aprendidas. Hay
instructores que ofrecen cursos para su aprendizaje. La regla más importante
dice siempre: ¡despierta tu voz interior!
CAPITULO II
LA JERGA
COMO LENGUAJE DEMOSTRATIVO DE LA CREATIVIDAD JUVENIL
2.1. JERGA
No se encuentran en el diccionario,
pero sin duda todos las conocemos. Son aquellas palabras o frases que usamos a
diario con nuestros amigos. Los jóvenes tienden a diferenciarse de los adultos
y a afirmarse frente a ellos con modalidades lingüísticas propias que
constituyen un registro especial. Por el lenguaje juvenil entendemos a un
conjunto de fenómenos lingüísticos (la mayor parte de ellos referidos al
léxico), que caracterizan la manera de hablar de amplios sectores de la
juventud, con vistas a manifestar la solidaridad de edad y grupo.
2.2. EL POR QUÉ DE LA JERGA
Lo que queremos es hablar más
en menos tiempo. Es algo que tiene que ver con el chat, donde para comunicarte
rápido cortas palabras.
El interés de los jóvenes por
crear un código diferente al del adulto que marque el límite de edad; elaborar
un lenguaje con el que identificarse y la intención de manifestarse de una
forma lúdica, es decir divertida.
2.3. DESCRIPCIÓN
-
No es cultural: La jerga de
los jóvenes es propia de la edad, y no de la cultura.
-
Temporal: Los jóvenes
abandonan esa jerga a medida que maduran.
-
Creativa y libre
-
Expresiva y afectiva
-
Monótona: Las muletillas de
los jóvenes se repiten tanto en el lenguaje conversacional que casi parecen
jaculatorias.
2.4. TIPOS DE JERGA
Los jóvenes usan dos tipos de jerga:
-
La jerga propia: surge entre
iguales, en situaciones de comunicación no formales, y sobretodo orales.
-
La lengua estándar: Los
jóvenes la utilizan para comunicarse con quienes no comparten ese lenguaje,
fuera de sus ambientes y ámbitos cotidianos.
-
En la lengua estándar estos
jóvenes poseen ciertas carencias, fruto de la inexperiencia comunicativa, y en
algunos casos de una formación insuficiente.
2.5. CARACTERÍSTICAS
-FENÓMENOS LINGÜÍSTICOS:
*SUFIJOS:
-
ATA: bocata, drogata, cubata,
segurata, este sufijo pertenece a la jerga española de la delincuencia.
-
OTA: pasmarota, pasota, etc.
-
ETA: fumeta, trompeta, etc
*Otro fenómeno consiste en
una peculiar manera de acortar las palabras. No me refiero a los acortamientos
tradicionales del tipo foto, boli, tele...sino a segmentaciones de palabras
como las siguientes: anarco (anarquista), manifa (manifestación), masoca
(masoquista) etc.
•Además aparecen vocablos muy difundidos y familiares y frases hechas:
Éstas frases van cambiando. Por ejemplo:
-
Lenguaje de hoy Lenguaje de ayer
-
Se me ha ido la olla Se
me ha ido el santo al cielo
-
Fliparse Hacerse
las cuentas de la lechera
-
Montar un pollo Armarse
un tiberio
-
Estar empanao Estar
en Babia
-
Rayarse Comerse
la cabeza
-
Me la suda, me la pela Me importa un bledo
-
Estar chungo algo Pintar
mal la cosa
-
Ser un pringao Ser
un primo/un pardillo
-
Ser un crack Ser
un fenómeno
•Cambios semánticos: se trata
de emplear palabras con significados diferente al original mediante la
utilización de recursos como la metáfora o la ironía: operación gamba, salir de
cacería (salir a ligar), estar colgado.
•Asimismo los jóvenes acuden
a los extranjerismos, es decir, al léxico de otras lenguas, especialmente al
inglés: family, money, luk, glamour,etc
•Otra característica es el
desarrollo de muchos sinónimos que a veces funcionan a modo de eufemismos. Por
ejemplo, para la palabra muchacho se emplean pavo, jambo, tío, tronco, macho,
etc.
2.6. EL LENGUAJE DE LOS SMS
El presente estudio analiza
el uso de los SMS, los mensajes que enviamos a través del móvil y que podemos
considerar como una de las formas más ingeniosas y creativas de comunicarse en
el siglo XXI.
Los jóvenes han creado una
nueva forma de comunicación no verbal taquigráfica que ha entrado con fuerza en
nuestro mundo dando vida a una nueva jerga juvenil, que podríamos definir `el
lenguaje de los SMS'.
Una vez más, la lengua de los
jóvenes se adueña de este nuevo medio y se caracteriza por ser una faceta
especial de la lengua oral y coloquial, variedad a la que pertenecen rasgos
como la fuerte expresividad y la capacidad de describir con pocas palabras.
2.7. CONSECUENCIAS Y PROBLEMAS
•Para cualquier persona que
tenga más de tres décadas eso que escucha es... chino básico.
•No es preocupante que haya
un lenguaje adolescente, que es algo que existió y existirá siempre porque
tiene que ver con un deseo de diferenciarse. Lo que puede ser un problema es
que esto provoca una incomunicación entre generaciones, que hace que cada vez
las personas se relacionen sólo con gente de su misma edad.
•La jerga juvenil es adoptada
por los medios audiovisuales y los jóvenes la toman y se dirigen de la misma
manera a un adulto que a un amigo. Como dijo Antonio la semana pasada, yo no
debo dirigirme a Sagrario con el uso de la jerga juvenil, sin embargo a Tania,
perfectamente.
•Una consecuencia de gran
peso es el hecho respecto a si el lenguaje de los jóvenes empobrece o enriquece
la lengua común. Encontramos diversas opiniones:
•Para algunos enriquece si el
joven sabe emplear esta jerga en el contexto adecuado El lenguaje juvenil en sí
sería intrínsicamente enriquecedor pues se trataría de un nuevo código de
comunicación reservado para ciertas situaciones comunicativas. En este caso no
constituye un mal que haya que atajar sino un bien que debe fomentarse y
hacerse conocer entre los no tan jóvenes, si no para su empleo, para su
comprensión.
•Para otros, el lenguaje
juvenil es pobre e incorrecto y exponen que las causas hay que buscarlas en las
nuevas tecnologías, chats o SMS. Esta pobreza, sobre todo léxica, también se
debe a que «el exceso de información provoca desinformación». Los jóvenes
tratan de acortar información y al final no están tan informados como se
pretende.
2.8. DIFUSIÓN
Una de las características de
la jerga juvenil actual frente a las anteriores generaciones de jóvenes es la
rápida velocidad de propagación, gracias a las nuevas tecnologías de chats,
internet, y programas y series juveniles, que llegan de forma inmediata a una gran
masa de jóvenes. Por ejemplo, si en una serie televisiva sale una expresión
nueva juvenil, al poco tiempo los jóvenes la utilizan. Sin embargo, antes, al
no haber medios audovisuales, la jerga se transmitía de boca en boca, y tardaba
mucho en difundirse.
Ahora voy a concluir mi
exposición, con unas palabras que le dijo Don Quijote a Sancho respecto a las
palabras nuevas
El problema surge, como ya se
ha dicho, cuando los jóvenes emplean este lenguaje fuera de las nuevas
tecnologías y de la comunicación entre iguales y se debe en gran parte a una
falta de registros que deberían haber adquirido a lo largo de su formación. Mi
opinión es que hay que evitar estas interferencias, ya que podrían contribuir a
que la lengua que aprendan las siguientes generaciones hispanohablantes sea
cada vez más pobre.
2.9. LAS
VARIANTES SOCIALES DE LA LENGUA.
La lengua no es un código uniforme para todos los
hablantes, sino que existen variantes distintas que quedan determinadas por la
situación comunicativa (variantes diafásicas), por la zona geográfica donde se
utiliza la lengua (variantes diatópicas), y por el grupo sociocultural al que
pertenece el hablante (variantes diastráticas).
Las variantes sociales de la lengua (variantes
diastráticas), responden a diferentes causas:
• Variantes lingüísticas condicionadas por la
edad o el sexo. Por ejemplo, el habla de los jóvenes caracterizada por un argot
identificativo del grupo que crea cohesión entre ellos y, a la vez, los
diferencia de los adultos: continuo uso de neologismos -menudo caretolleva, la
playa está llena de guiris- cambios de significado -se te va la olla; no me
comas el tarro, mola mazo; empleo constante de extranjerismos -¡qué heavy!
Entre mi amigo y yo hay mucho feeling, OK, te cambio los cromos-; la continua
creación de palabras apocopadas (supresión de alguna parte de la palabra)
-estudio fiqui, la profe de caste, ¿qué haces este finde?; el uso de palabras
comodín - es guay; eso mola; me gusta mogollón; el excesivo uso de palabras
malsonantes, etc. El lenguaje de los jóvenes intenta ser, sobre todo,
expresivo, pero, en general, resulta pobre. Se suelen expresar con pocos
matices y cometen, con frecuencia, incorrecciones gramaticales. El joven
instruido debe saber en qué situación comunicativa puede hacer uso de esa jerga
juvenil y en qué otras debe cambiar su forma de hablar. El sexo también ha
condicionado en muchas ocasiones la forma de hablar del hombre y de la mujer,
pues, lamentablemente, se han creado estereotipos en la forma de expresión
masculina y femenina y no siempre es fácil prescindir de ellos. A nadie le
sorprende que un hombre suelte de vez en cuando palabras malsonantes y, en
cambio, todavía la mayoría de gente se escandaliza si lo hace una mujer.
• Variantes lingüísticas condicionadas por la
procedencia geográfica, ya sea de un grupo de inmigrantes amplio que se asienta
en un lugar en el que se habla una lengua distinta a la suya, ya sea de un
grupo de inmigrantes amplio que se asienta en un lugar en el que se habla su
misma lengua, pero ésta no está sometida a los rasgos dialectales que ellos
conservan de su lugar de origen.
• Variantes lingüísticas condicionadas por la
profesión. En todos los ámbitos profesionales hay formas de expresión propias
de ese grupo profesional concreto. Así pues, los médicos, los economistas, los
policías, los profesores, los albañiles, los arquitectos, etc., etc. tienen su
forma particular de hablar, tienen su propia jerga.
• Variantes lingüísticas condicionadas por el
estatus social y económico. Normalmente, las variantes utilizadas por los
hablantes con mayor grado de instrucción están cercanas a la norma, mientras
que las variantes utilizadas por los hablantes poco instruidos se apartan de la
norma.
Una jerga
o argot es una forma particular y concreta del uso de la lengua en determinados
grupos sociales o profesionales. En realidad, jerga y argot son dos términos
sinónimos, pero algunos lingüistas prefieren utilizar sólo la palabra argot
cuando esa forma particular de hablar corresponde a grupos marginales.
Las
hablas jergales crean un léxico específico y propio para cada grupo. Podemos
hablar de las jergas de los científicos, caracterizadas por la gran cantidad de
tecnicismos; de las jergas artesanales -de carpinteros, ceramistas, albañiles,
etc.-; de la jerga artística -de pintores, escultores, etc.- También habría que
comentar que cualquier grupo fuertemente diferenciado puede tener su jerga
especial como forma de establecer la cohesión entre ellos, al utilizar un
vocabulario con el que el resto de personas no integrantes del grupo no se
identificaría. Por ejemplo, los estudiantes han creado un tipo de jerga o argot
que los caracteriza: El profe me ha cateado las mates. Esta peli está tope
guay. El examen de "caste" me ha salido chachi piruli. También habría
que destacar como argots algunas formas de hablar que han creado los grupos
sociales marginales. Éstos suelen utilizar expresiones muchas veces
caprichosas, que normalmente obtienen de la lengua común, asignándoles
significados nuevos. Aunque en su origen los significados sólo los conocen los
miembros del grupo, muchos de ellos acaban pasando a la comunidad lingüística:
La pasma (la policía), chorizo (chivato, delincuente), chocolate (droga), estar
al loro (estar enterado), carroza (pasado de moda), currar (trabajar), movida
(animación), molar (gustar), etc.
La jerga es el
lenguaje especial de grupos, creado con fines de integración o diferenciación.
En el caso de la realidad peruana, se puede hablar de una jerga nacional, común
a todos los hablantes del español peruano, así como de una jerga juvenil que
toma aspectos de la jerga nacional.
Las
características más comunes de la jerga peruana son la metátesis o alteración
de sílabas (ñoba - baño; lleca- calle; tolaca - calato; choborra - borracho,
telo - hotel, etc.), la analogía (apurímac - apurado; chaufa - chao, chau;
mosaico - mozo; zanahoria - sano; algodón - algo, etc.), influencia del quechua
(concho - sedimento; corcho - tonto; causa - amigo, etc.) y otros procesos
propios de la creatividad popular.
En la jerga
juvenil peruana se observan préstamos o influencia del inglés (cool, point,
out, chance, looser, dark), influencia del lenguaje informático (computar -
entender; minimizar - calmar; control alt del - borrar, olvidar; resetéate -
reiniciar) y adaptaciones léxicas de otras voces (luquear - de look; yunaites - de United).
CONCLUSIONES
1.
Los
jóvenes no hablan ni escriben igual que los adultos. Las jergas juveniles son
variedades lingüísticas que se basan en la diferencia de edad, ya que ciertos
términos son utilizados de forma casi exclusiva por los adolescentes o jóvenes.
2.
Las
jergas juveniles, por lo tanto, buscan la diferenciación, al igual que otros
códigos o signos externos (como la vestimenta o el peinado). En definitiva, la
jerga juvenil incluye al adolescente en un grupo (aquellos que comparten sus
expresiones) y lo diferencia de otro.
3.
El
lenguaje denotativo es el lenguaje objetivo, acorde con la realidad. Esta forma
de expresión se utiliza para decir las cosas tal como son o se presentan. El
lenguaje connotativo es aquel que se emplea en forma simbólica o figurada y no
sólo comunica información sino sensaciones y sentimientos. El lenguaje
demostrativo es utilizado por personas
que gustan de este medio, ya sea para expresar un sentir o pensamiento. Muchas
personas catalogan a este medio, como uno de los mejores demostrativos, ya que
en varias palabras unidas, se puede resumir lo que en verdad se siente.
4.
La
jerga de los jóvenes es propia de la edad y no de la cultura, porque los
hablantes abandonan su lenguaje característico a medida que maduran. La mayor
parte de los adultos deja atrás el lenguaje juvenil cuando tienen una vida
estable.
5.
La
creatividad es una cualidad muy valorada hoy en día. Todo el mundo quiere ser
creativo. A las personas creativas se las tiene por inteligentes. También
nuestro lenguaje debería ser creativo. Antes, la gente intentaba hablar lo más
correctamente posible. Hoy, en cambio, se intenta hablar lo más creativamente
posible.
BIBLIOGRAFÍA
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de la Lengua Española. Trigésimo cuarta edición. Madrid-España.


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