REPORTAJE MADRES ADOLESCENTES


“EL ABORTO NUNCA  ESTUVO EN MI MENTE”.
¿Quién te enseñó todo lo que hay que saber sobre el cuidado del bebé?
¡Internet!, (se ríe). Además de preguntar a mis tíos y a mi papá, aunque no sabe lo que hace una madre, me ayudó mucho. Recibo consejos de todos, pero más que nada de Internet. Me favoreció durante todo el embarazo, porque, a pesar de la guía mensual del médico, como por ejemplo, “ahora vas a sentir vómitos”, en Internet buscaba en las páginas de embarazadas y me mandaban el boletín mensual. Con eso, yo decía según lo que me pasaba: “ah, está bien, esto es normal”. También hice el curso de preparto.
¿Tuviste miedo?
¡No!, (responde con tono seguro). Yo lo viví más como una preparación antes que tener miedo. Cuando me vinieron las contracciones, las consideraba muy normales, aunque otras mamás piensan que son lo más doloroso del parto. Yo esperaba mucho más de lo que fue, pedí la anestesia para no sentir dolor. Lo que recuerdo es la sensación de pujar. Lo viví bien porque sabía que mi familia me iba a apoyar. Sé que en algunas hay temas que no se hablan, la mía es más abierta, por eso tampoco tuve miedo.
¿Piensas en tu mamá, ahora que eres madre?
Mi mamá falleció cuando yo tenía 5 años. Nunca sentí la muerte de ella; mi mamá es mi abuela de Corrientes (su voz se pone rígida, y luego un largo silencio). Ella me crió.
Hablar de mi mamá es como hablar de alguien que no conozco.
Su mirada es dura. No duda al contestar, pero su voz se quiebra. Se muestra reacia para hablar del tema; saca las palabras a cuenta gotas; admite que guarda en su interior recuerdos que no quiere compartir. Carolina creció sin su madre, se convirtió en adolescente, y su primer amor fue también su primera relación con un hombre, que la hizo ser mamá sin dejar de ser una adolescente, llena de ansiedades, incertidumbres y preguntas, que siguen acalladas dentro de ella.
¿Cómo te ves como mamá?
Una misma no se puede autoevaluar, pero por lo menos tengo ganas de estar siempre con Gonzalo, de hacer todo lo que tienen que hacer las personas con hijos a cargo. Siento que para mí será más cargo que para otras mujeres en mi situación. A muchas chicas la familia les cuida sus hijos; a mi hijo lo cuido yo sola porque lo quiero. La mayoría no optan por el aborto, quizás porque la familia no lo admitió, pero no viven la responsabilidad desde adentro; no son madres, realmente porque a sus hijos los cuidan otras personas.
¿Qué postura tenés sobre el aborto?
Yo estoy en contra de la legalización, aunque sea para chicas discapacitadas que fueron violadas; si lo permiten para ellas, bueno, pero no debe ser legal para todo el mundo. Que se apruebe una ley para discapacitados, pero para todos no.
¿Crees que te estás perdiendo de vivir como las chicas de tu edad?
La verdad que no. Las cosas que quiero hacer hoy son las cosas que no hice de chica, quiero vivir con Gonzalo lo que no viví de chica, como ir a un circo. No sé si más adelante voy a querer hacer lo que hacen los chicos a los 16… Mi vida hoy es esto, cambió pero no tanto. Lo único que tengo ahora es un hijo, porque ama de casa yo ya lo era.
¿Cómo consideras a los chicos de tu edad?
Siempre los vi más infantiles, esto desde chiquita, a partir de quinto grado. Quizás influyó que fui al colegio con chicos más grandes. Sobre todo, creo que viene por un tema de educación, porque en los chicos nunca se confía, no se les cuenta nada; si hay problemas económicos los chicos no se deben enterar. Mis abuelos me hicieron saber siempre todo. Hoy tenemos, pero sabía que mañana quizás no; yo lo entendía. Hablando con mis amigas, no saben nada de lo que pasa en sus casas. Yo soy madre, manejo la vida de él (Gonzalo le sonríe desde el cochecito), pero también hago las compras, cocino, limpio.
¿Te gustaría que Gonzalo tuviera a su papá?
Está bien si viene, es su hijo y lo tiene que visitar; pero a mí no me va a afectar en nada, no me interesa. Si lo ama, que lo venga a ver; a mí, no me importa.
Me preparé para que no me afectara, siempre me preparo para las dos cosas: Si es algo bueno o si es doloroso, lo mismo fue con el parto. Me preparé para que sea doloroso y, sin embargo, resulto ser lo más lindo.
Pero a veces uno no puede controlar lo que siente…
Yo que sé… Sinceramente me gustaría que esté por Gonzalo, no por mí; pero también me gusta que no esté. Porque cuando veo a las parejas separadas y el padre pasa un fin de semana con su hijo… ¡yo me moriría si se lo llevase por dos días! Por ese lado, prefiero que no esté, obviamente quiero que sea el padre… Por mí, no me afecta.

Carolina aceptó su condición de madre adolescente. Consciente o no, el camino que tomó es diferente al de una chica de su misma edad. Los datos oficiales, que serán publicaos próximamente, indican que la cantidad de embarazos adolescentes se mantiene, pero los nacimientos son menores. De esto se deduce que hay un aumento de abortos. No hay cifras oficiales por su condición de ilegalidad. Pero no importan tanto los porqués, sino el haber priorizado la vida.
Por Carla Lizanno


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