DESIGN THINKING
¿Qué es?
Es una metodología para generar ideas innovadoras que centra su eficacia en entender y dar solución a las necesidades reales de los usuarios. Proviene de la forma en la que trabajan los diseñadores de producto. De ahí su nombre, que en español se traduce de forma literal como "Pensamiento de Diseño", aunque nosotros preferimos hacerlo como "La forma en la que piensan los diseñadores".
¿Quiénes lo utilizan?
Empresas como Apple, Google o
Zara lo utilizan. Al ser un gran generador de innovación, se puede aplicar a
cualquier campo. Desde el desarrollo de productos o servicios hasta la mejora
de procesos o la definición de modelos de negocio. Su aplicabilidad tiene como
límites nuestra propia imaginación.
Al ser una disciplina que usa la
sensibilidad y métodos de los diseñadores para hacer coincidir las necesidades
de las personas con lo que es tecnológicamente factible y con lo que una
estrategia viable de negocios puede convertir en valor para el cliente, así
como en una gran oportunidad para el mercado.
¿Cómo funciona?
El Design Thinking se desarrolla
siguiendo un proceso en el que se ponen en valor los que nosotros consideramos
sus 5 características diferenciales:
·La
generación de empatía: hay que entender los problemas, necesidades y deseos
de los usuarios implicados en la solución que estamos buscando. Independientemente
de que estemos desarrollando, siempre conllevará la interacción con personas.
Satisfacerlas es la clave de un resultado exitoso.
·El
trabajo en equipo, ya que pone en valor la capacidad de los individuos de
aportar singularidad.
·La
generación de prototipos, ya que defiende que toda idea debe ser validada
antes de asumirse como correcta. El Design Thinking propicia la identificación
de fallos, para que cuando demos con la solución deseada, éstos ya se hayan
solventado.
·Todo ello
bajo una atmósfera en la que se promueve lo lúdico. Se trata de disfrutar
durante el proceso, y gracias a ello, llegar a un estado mental en el que demos
rienda suelta a nuestro potencial.
·Durante
el proceso se desarrollan técnicas con un gran contenido visual y plástico.
Esto hace que pongamos a trabajar tanto nuestra mente creativa como la
analítica, dando como resultado soluciones innovadores y a la vez factibles.
Para comenzar a utilizar la
metodología es muy importante preparar estos cuatro puntos:
·Los
materiales: Los usados en las técnicas de Design Thinking están al alcance
de cualquiera: rotuladores, hojas de papel, notas adhesivas, lápices de
colores, pegamento y una cámara de fotos. Serán nuestras herramientas para
promover la comunicación visual, que es fundamental en la metodología. Una
imagen vale más que mil palabras. Y lo que es más importante: una imagen puede
evocar un sinfín de ideas, ya que da pie a la interpretación.
·El
equipo: En el Design Thinking es imprescindible trabajar en equipo. Cuanto
más diverso sea, mejor. Así podréis sumar puntos de vista, conocimientos y
experiencia. Es imprescindible que haya al menos una persona con conocimientos
sobre la metodología que sepa guiar el proceso. Y aunque debe tener un núcleo
estable de personas que participen hasta el final, se podrán sumar otras
dependiendo de la fase en la que nos encontremos. Por ejemplo, en la generación
de ideas o en la prueba de prototipos.
·El
espacio: Durante el proceso necesitaréis un espacio de trabajo, aunque
también desarrollaréis técnicas fuera de él. Buscad un sitio lo suficientemente
amplio para trabajar en torno a una mesa, con paredes libres donde pegar la
información que vayáis generando. Pensad en un lugar luminoso e inspirador, que
propicie el trabajo distendido y os haga sentir cómodos y con un buen estado
anímico. ¿Habéis oído hablar de las famosas oficinas de Google? Un espacio
inspirador motiva la innovación.
·La
actitud: En el Design Thinking es imprescindible la actitud. Debemos
adoptar la que se denomina "Actitud del Diseñador". Ser curiosos, y
observadores. En cualquier detalle podemos encontrar información trascendente.
Debemos ser empáticos, tanto con las personas como con sus circunstancias. Ser
capaces de ponernos en la piel del otro. Cuestionarnos el Status Quo, y no
cargar con prejuicios. Ser optimistas y positivos. Perder el miedo a
equivocarnos, y ver los errores como oportunidades y aprendizaje.
¿Cuál es el proceso?
El proceso de Design Thinking se
compone de cinco etapas. No es lineal. En cualquier momento podrás ir hacia
atrás o hacia delante si lo ves oportuno, saltando incluso a etapas no
consecutivas. Comenzarás recolectando mucha información, generando una gran
cantidad de contenido, que crecerá o disminuirá dependiendo de la fase en la
que te encuentres.
A lo largo del proceso irás
afinando ese contenido hasta desembocar en una solución que cumpla con los
objetivos del equipo. Y seguramente, incluso los supere.
EMPATIZA: El proceso de Design Thinking comienza con una profunda comprensión de las necesidades de los usuarios implicados en la solución que estemos desarrollando, y también de su entorno. Debemos ser capaces de ponernos en la piel de dichas personas para ser capaces de generar soluciones consecuentes con sus realidades.
DEFINE: Durante la etapa de Definición, debemos
cribar la información recopilada durante la fase de Empatía y quedarnos con lo
que realmente aporta valor y nos lleva al alcance de nuevas perspectivas
interesantes. Identificaremos problemas cuyas soluciones serán clave para la
obtención de un resultado innovador.
IDEA: La etapa de Ideación tiene como objetivo
la generación de un sinfín de opciones. No debemos quedarnos con la primera
idea que se nos ocurra. En esta fase, las actividades favorecen el pensamiento
expansivo y debemos eliminar los juicios de valor. A veces, las ideas más
estrambóticas son las que generan soluciones visionarias.
PROTOTIPA: En la etapa de Prototipado volvemos las
ideas realidad. Construir prototipos hace las ideas palpables y nos ayuda a
visualizar las posibles soluciones, poniendo de manifiesto elementos que
debemos mejorar o refinar antes de llegar al resultado final.
TESTEA: Durante la fase de Testeo, probaremos
nuestros prototipos con los usuarios implicados en la solución que estemos
desarrollando. Esta fase es crucial, y nos ayudará a identificar mejoras
significativas, fallos a resolver, posibles carencias. Durante esta fase
evolucionaremos nuestra idea hasta convertirla en la solución que estábamos
buscando.


Publicar un comentario
1 Comentarios
cual seria la problematica adecuada de una empresas
ResponderEliminarPor favor sea respetuoso al comentar y GRACIAS por leer este artículo.