SEA POSITIV@ ES MEJOR
SER POSITIV@
Sin ignorar las malas
noticias, las personas emocionalmente inteligentes han hecho una decisión
consciente de no gastar demasiado tiempo y energía que se centra en los problemas.
Buscan soluciones a un problema, se concentran en lo que son capaces de hacer y
lo que está dentro de su control.
2.
Se rodean de gente positiva.
Las personas con
mucha inteligencia emocional no pasan tiempo escuchando a los quejosos y
tienden a evitar a las personas negativas. Las personas negativas son una
pérdida de energía y no están dispuestos a dejar que otros agotan su vitalidad.
Incluso las personas negativas aprenden rápidamente a evitar a las personas
positivas.
Pasan tiempo con
otras personas que son positivas y se ven en el lado brillante de la vida.
Tienden a sonreír y reír mucho y atraer a otras personas positivas. Su calidez,
apertura y actitud hace que otros los vean más dignos de confianza.
3.
Son capaces de poner límites y ser firmes cuando es necesario
Aunque su carácter
amistoso puede hacer que parezcan presa fácil para algunos, son capaces de
poner límites y hacerse valer a sí mismos cuando es necesario. Demuestran la
cortesía y consideración, pero se mantienen firmes al mismo tiempo.
No hacen enemigos
innecesarios. Piensan antes de hablar y se dan tiempo para calmarse si
sus emociones parecen llegar a ser abrumadoras. Respetan sus tiempos
y los compromisos y saben cuándo tienen que decir No.
4.
Piensan hacia adelante y están dispuestos a dejar atrás el pasado
Aprenden de sus
errores del pasado y lo aplican a sus acciones en el futuro. Nunca ven el
fracaso como permanente.
5.
Buscan formas de hacer la vida más divertida, feliz, e interesante
Ya sea en su lugar de
trabajo, en casa, o con amigos; saben lo que los hace felices y buscan
oportunidades para ampliar el disfrute. Sienten placer y satisfacción al ver a
los demás felices y realizados, y hacen todo lo posible para alegrar el día de
alguien más.
6.
Eligen sabiamente la forma en que gastan su energía
Son capaces de
sobrepasar los conflictos donde se involucran con los demás. No se aferran a la
ira por lo que otros consideran de ellos, en lugar de eso, usan el incidente
para crear conciencia sobre la forma de NO dejar que suceda de nuevo. ‘Si me
engañas una vez, la culpa es tuya, si me engañas dos veces, la culpa es mía’,
es su lema. Perdonan, no olvidan y es improbable que se aprovechen de ellos
nuevamente en el mismo conjunto de circunstancias.
7.
Aprenden continuamente y crecen hacia su independencia
Son aprendices de por
vida, están en constante crecimiento, evolución, abiertos a nuevas ideas y
siempre están dispuestos a aprender de los demás. Al ser pensadores críticos,
están abiertos a cambiar de opinión si alguien presenta una idea mejor. Están
abiertos a las ideas de los demás y la recolección continúa de nueva
información, en última instancia, confían en sí mismos y su propio juicio para
tomar la mejor decisión para ellos mismos.

